La mayoría de la ropa de trabajo no se reemplaza porque se desgasta.
Se reemplaza porque primero cambia el negocio.
Tomemos como ejemplo dos empresas que introdujeron nuevos uniformes casi al mismo tiempo.
Diez años después, una de ellas sigue luciendo prácticamente el mismo diseño.
El otro ya ha rediseñado sus uniformes varias veces.
A primera vista, parece una decisión de diseño.
En realidad, a menudo refleja algo mucho más grande.
Algunos fabricantes producen los mismos productos durante años.
El proceso de producción apenas cambia.
Los departamentos siguen siendo los mismos.
Las responsabilidades laborales siguen siendo las mismas.
En esta situación, cambiar los uniformes genera trabajo adicional, pero muy poco beneficio.
Mantener el mismo diseño suele ser la opción más sencilla.
| Negocio estable | Negocios en crecimiento |
|---|---|
| Mismo flujo de trabajo | Nuevos departamentos |
| Plantilla estable | Más contrataciones |
| Misma marca | Actualizaciones de marca |
| El uniforme rara vez cambia | El uniforme evoluciona |
Ahora imagina otra empresa.
Abre nuevos sitios.
Agrega nuevos equipos.
Se expande a nuevos mercados.
La pregunta ya no es:
"¿Nos gusta este uniforme?"
La verdadera pregunta es:
"¿Este uniforme sigue estando acorde con la empresa que somos hoy en día?"
Llevar
Un uniforme no tiene una vida útil propia. Toma prestada la vida útil de la empresa que lo usa.