La mayoría de los compradores se fijan primero en los detalles del producto. Uno de nuestros clientes habituales hace lo contrario: empieza preguntando por el embalaje. Con el tiempo, este hábito le ha ayudado a evitar problemas que muchos otros no prevén.
Al principio, sus preguntas eran sencillas:
Nada complejo.
Pero siempre hacía estas preguntas antes de profundizar en el pedido.
Según su experiencia, el empaquetado es donde las inconsistencias se hacen evidentes desde el principio.
No en la calidad del producto.
Pero en:
Pequeños individualmente.
¿Pero en grandes cantidades? Repararlo lleva mucho tiempo.
Su negocio no termina cuando llegan las mercancías.
Deben ser:
Si el embalaje es inconsistente, todo se ralentiza.
Al revisar el embalaje con anticipación:
No es algo de lo que hablen la mayoría de los compradores.
Pero quienes ya han lidiado con ello lo suficiente suelen prestar atención.